La expresión «Cachuco» o «Moneda Cachuca» era un regionalismo chiapaneco que se utilizó a finales del siglo XIX y principios del siglo XX para referirse a las monedas provenientes de Guatemala que circulaban en esa región del sur de México.
     Durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX circularon simultáneamente en Guatemala una gran variedad de monedas, entre coloniales, federativas, carrereñas y las acuñadas después de la Revolución Liberal de 1871, además de las provenientes de las principales cecas de América, Europa y EE.UU, debido al comercio y a la reducida capacidad de la ceca nacional de proveer todo el numerario que la economía nacional necesitaba. Por su proximidad y la estrecha relación histórica y comercial entre Guatemala y Chiapas, toda esta variedad de monedas emigró profusamente a este último, proveniente del primero.
     Así fue descrita la situación en 1905: «Por moneda «Cachuca» se denominan en Chiapas los pesos chilenos y soles peruanos, y en menor cantidad, los pesos de Colombia y la moneda fuerte y fraccionaria de Guatemala que circulan en algunos departamentos de aquel Estado. Estas monedas se introducen á Chiapas por Guatemala, y la manera como á su vez han llegado á la República vecina se explica del modo siguiente: El principal artículo que se exporta en Guatemala es el café. Durante la época de cosecha, que asciende á $15 ó 20.000,000, necesitando los cosecheros una cantidad considerable de plata para los gastos de recolección, transporte, embarque, etc., etc., se ven obligados á girar sobre el extranjero, entonces abunda la oferta de giros y baja el tipo del cambio, por cuyo motivo acuden de las Repúblicas Sudamericanas con sus monedas nacionales para la compra de letras, resultando de este hecho que la circulación monetaria en Guatemala sea en su mayor parte extranjera.» [1]
     Sobre su etimología: «El nombre de «Cachuca» para designar estas monedas en Chiapas data de 30 á 40 años. Se dice que es una palabra derivada de «Cacho», sinónimo vulgar de «Cuerno», por el «Cuerno de la Abundancia» que es la alegoría de los Soles Peruanos. La moneda fuerte «Cachuca» tiene una ley casi uniforme de 900 milésimos; las pesetas tienen 835 milésimos; éstas son casi todas de Guatemala, y últimamente abundan tanto ó más que la fuerte en Chiapas.» [2]
     Las monedas guatemaltecas acuñadas a partir de 1872 también contienen la Cornucopia o Cuerno de la Abundancia en la alegoría de su reverso, sostenido por la mujer sentada. Podríamos decir que fue también una de las razones para el uso del término «cachuco».



Ejemplos de Peso guatemalteco y Sol peruano, apreciándose en ambas monedas la Cornucopia o Cuerno de la Abundancia: en el reverso, sostenido por la mujer sentada, y en el Escudo peruano, respectivamente. Fotos: www.ngccoin.com
     Su valor en relación al Peso mexicano variaba según la región del estado y las circunstancias. Mientras que en unos años y en algunas regiones llegó a estar a la par del Peso mexicano, en otras ocasiones se cotizaba entre 75 ctvs. (6 reales) y 93 ctvs (7.5 reales). En algún momento, la regla fue que por cada Peso mexicano se reciben un Cachuco fuerte más medio real mexicano. Su valor no era regulado de ninguna manera, por lo que obedecía únicamente a las fuerzas del mercado. Para 1906 se decía que el precio del peso fluctuaba de momento a momento en relación al rey Cachuco.
      A principios del siglo XX, la situación fue vista como un problema, debido a la reforma monetaria mexicana de 1905 que buscaba “perfeccionar el sistema monetario, adaptándolo a las necesidades económicas de la República”. Dicha reforma prohibió la circulación de moneda extranjera y, entre otras cosas, buscaba consolidar el sistema métrico decimal y adoptar el patrón oro. Enfrentar el problema se hacía complicado para las autoridades mexicanas debido a lo aún precario de las vías de comunicación y a la distancia que por ese entonces separaban al estado de Chiapas del resto de la República mexicana, lo que hacía difícil proveer de suficiente numerario a la región. Por otro lado, las estrechas relaciones históricas y comerciales entre dicho estado y Guatemala, mismas que se mantienen hasta nuestros días, y que le hacían a la gente de Chiapas más fácil el comercio con Guatemala que con el resto de México. Pero, sobre todo, el problema era la costumbre y lo muy enraizado que estaba el Cachuco en la economía local, y la dificultad que ponían los pobladores para desprenderse de la moneda que reinaba en la región.
     Varias situaciones fueron poniendo fin paulatinamente a la circulación del Cachuco en Chiapas. La primera de ellas fue la drástica reducción del comercio entre el suroccidente guatemalteco y Chiapas debido a lo gravemente afectada que se vio la economía guatemalteca tras al terremoto de San Perfecto y la erupción del volcán Santa María, ambos en 1902. En 1909, la Comisión de Cambios y Moneda de México logró retirar de circulación 867,023.05 Pesos en moneda cachuca, pero dicho esfuerzo fue insuficiente. Durante la Revolución Mexicana (1910-1917) hubo una escasez general de circulante en México, que obligo a las autoridades a permitir temporalmente la circulación de moneda extranjera. La solución definitiva llegó hasta el segundo cuarto del siglo XX, cuando el gobierno mexicano logró proveer de suficiente circulante a la región y el gobierno guatemalteco fue ordenando el sistema monetario a través de la reforma monetaria que inició en 1924.
Agradecimientos a Cedrian López Bosch por su colaboración.
Cristian A. Vargas Castillo.
Julio de 2019
Referencias:
[1][2] Farrera, R. (1905-04-29). LA MONEDA «Cachuca». El Economista Mexicano, pp 91.
Bibliografía:
- Casas Rábago, Pablo Alejandro (2013) LA REFORMA MONETARIA DE 1905 Y LA IMPLANTACIÓN DEL PATRÓN ORO EN MÉXICO. sonumex.blogspot.com
- Valverde Peña, Jorge. (2019) Crónicas del general Juan Antonio Ortega. Chiapas, México y Guatemala - 1860.
- Farrera, R. (1905-04-29). LA MONEDA «Cachuca». El Economista Mexicano.
- LA CIRCULACION DEL «CACHUCO» EN CHIAPAS. SUS CAUSAS. I. (1906-10-13). El Economista Mexicano.
- LA CIRCULACION DEL «CACHUCO» EN CHIAPAS. SUS CAUSAS. II. (1906-10-20). El Economista Mexicano.
- MAS SOBRE LA CUESTION DEL CACHUCO. (1906-12-01). El Economista Mexicano.
- La Moneda Cachuca en Mexico. https://eldatonumismatico.wordpress.com
lunes, 15 de julio de 2019
El Cachuco
jueves, 29 de noviembre de 2018
¿Por qué Setiembre y no Septiembre?
     Los que pertenecemos a las generaciones más recientes crecimos utilizando monedas que fueron acuñadas ya con esta característica, a pesar de que la manera usual en que nombramos al noveno mes del año es Septiembre, con «p». Pero ¿por qué aparece sin «p» en las monedas guatemaltecas? Pues bien, la respuesta se encuentra en la historia del Escudo de Armas de la República de Guatemala.
     En principio, debemos descartar que sea un error ortográfico porque ambas formas de escritura son correctas y reconocidas por la Real Academia Española. Aunque cabe resaltar que la RAE recomienda el uso de Septiembre como la manera más "culta". Quien quiera profundizar en la historia de dicha palabra puede hacer click aquí. En este artículo no nos detendremos a profundizar sobre la validez ortográfica o gramatical de la palabra, porque la razón por la que aparece en nuestras monedas de una manera y no de otra es histórica y legal, no ortográfica.
     El Escudo actual, cuyo diseño se le atribuye al hábil grabador suizo de la Casa de Moneda de Guatemala, Juan Bautista Frener, fue creado en el año de 1871, poco después de la Reforma Liberal, y constituido legalmente el dieciocho de noviembre del mismo año mediante el decreto número 33 del presidente Miguel García Granados. Dicho decreto en su artículo único, entre otras cosas, ordena que el pergamino en el centro del Escudo contenga la leyenda «Libertad, 15 de Setiembre de 1821», conmemorando el día de la declaración de independencia de Centroamérica.


1872-1925
     El nuevo Escudo de Armas aparece por primera vez en el numerario nacional en la moneda de un Peso acuñada en el año de 1872. Se lee la palabra «SETIEMBRE» en el pergamino de todas las monedas acuñadas durante este período, aunque en algunas ocasiones se abrevió a «SET».
      Debido a lo poco detallado del decreto 33, los artistas hacían sus propias interpretaciones, siendo estas muy distintas unas de otras. Incluso en los grabados de Frener encontramos diferencias como las que se aprecian a continuación:





Ejemplos de Escudos con múltiples diferencias.
(Tocar o hacer click sobre las imágenes para ampliarlas)
1925-1970
     Luego de la primera reforma monetaria y bancaria del siglo XX, y a partir de 1925, se emiten las monedas de la nueva unidad monetaria, el Quetzal. En ellas encontramos la palabra «Septiembre», con «p», en el pergamino del Escudo. Esto claramente es un error, porque el decreto No. 33 no había sufrido ninguna modificación y se encontraba en vigencia. Este error persistió por cuarentaicinco años, apareciendo así en todas las monedas acuñadas desde 1925 hasta 1970.
     Observando esta situación, en junio de 1959, el historiador quetzalteco Francis Gall publicó un profundo estudio sobre nuestras insignias patrias, en donde, entre muchas otras cosas, señalaba la anarquía con la que los artistas interpretaban el decreto 33, el uso erróneo de la palabra Septiembre, el incumplimiento de algunas leyes heráldicas y la necesidad de crear un reglamento para evitar los problemas mencionados. Estas fueron sus conclusiones. Atención a los puntos 4 y 5:
«1. El escudo de armas debe tener campo celeste claro. Es decir, que el cuerpo del escudo debe ir sobre un campo o fondo azul celeste claro en el centro de la franja blanca de nuestro pabellón nacional.
2. Deben ser dos rifles (modelo de los empleados en 1871, es decir Remington) y dos espadas (no sables) de oro, enlazados (se refiere a rifles y espadas) con ramas de laurel.
3. El decreto no menciona que las armas ni las ramas de laurel estén atadas con cintas o lazas que –según las leyes heráldicas- no tienen razón de ser.
4. La leyenda correcta del pergamino debe ser, en letras de oro: “Libertad 15 de Setiembre de 1821”.
5. La leyenda mencionada en el punto (4) que antecede, debe mantenerse en la forma que fue decretada. Si se desea cambiar la palabra Setiembre por Septiembre como se ha venido efectuando, se requeriría una nueva ley que lo modificase.
6. No existe decreto alguno que indique la forma en que debe estar colocado el Quetzal, ya que se dispone únicamente que figure en la parte superior. Como se indica en el capítulo IV que antecede, de acuerdo con la Heráldica la figura del Quetzal debe estar colocada viendo hacia el lado diestro del mismo, pintado en sus colores naturales, con los ojos encendidos y sus patas membradas (es decir, en su color natural que es una especie de café claro). Todo, con la condición expresa que el campo donde figure sea de plata, única forma en que los esmaltes no se limitarían con esmaltes ni los metales con otros metales. En el caso específico de las espadas de oro, se salvaría fileteándolas de gules –rojo- en sus hojas, para evitar que los metales se limiten entre sí.
7. La ciencia del blasón no contempla fusiles o rifles.
8. Por último, para evitar que diferentes artistas realicen diseños arbitrarios de nuestro escudo de armas, se sugiere la posibilidad que lo antes posible el Gobierno acepte y adopte un diseño y que el mismo, por medio de decreto sea dado a conocer como el oficial. Con esto, se evitarían las variantes expuestas en el presente estudio.»
     Debido a esto, el 19 de diciembre de 1959, el presidente Ydígoras Fuentes emitió un acuerdo que decía lo siguiente:
“CONSIDERANDO: Que es necesario adoptar un diseño único del Escudo Nacional para ostentarlo en nuestra insignia patria y que esté dentro de lo dispuesto en el decreto del 18 de noviembre de 1871, para evitar la disparidad de los artistas que lo reproducen, POR TANTO, ACUERDA: Crear una Comisión integrada por los señores Enrique del Cid, Joaquín Parto y Rigoberto Bran Azmitia, para que estudie y determine cuál diseño debe de adoptarse de conformidad con el decreto citado. El presente acuerdo entra en vigor inmediatamente.”     El 15 de febrero de 1960, la Comisión emitió un dictamen con varios razonamientos y observaciones. Y acerca del pergamino, se menciona:
- 13º. LEYENDA: Las leyendas no conservan uniformidad en su dibujo, redacción y longitud de las palabras, ejemplo: unas veces la leyenda está contenida en cinco líneas; otras, en seis o en cuatro, con abreviaturas y supresiones de palabras.- 14º ORTOGRAFÍA: Tampoco hay uniformidad, se escribe “Setiembre” o “Septiembre”.
     En conclusión, recomiendan no modificar el Escudo porque ya estaba muy enraizado en la mente y corazón de la población, pero sí recomiendan reglamentar adecuadamente para evitar la anarquía que se había venido observando.
     El 18 de diciembre de 1963 se emitió un nuevo acuerdo gubernativo que conforma la Comisión que se encargaría del reglamento. Desafortunadamente, el trabajo de ésta no pudo avanzar y quedó suspendido debido al fallecimiento de dos de sus miembros: Joaquín Pardo y Antonio Tejeda Fonseca.
     El 31 de Julio de 1967, el Prof. Francis Gall, en calidad de presidente de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala, envió una carta a Carlos Martínez Durán, Ministro de Educación, solicitando se reorganizara la comisión encargada de reglamentar las características y diseño del Escudo y Bandera nacionales. Dicha carta obtiene respuesta del ministro Martínez el 3 de agosto de 1967, manifestando su completo apoyo.
      El 30 de noviembre de 1967, siendo presidente el LIc. Julio César Méndez Montenegro, se emite el acuerdo número 353, que reorganiza la Comisión y nombra a las siguientes personas: Presidente: Ing. Manuel Angel Castillo Barajas, Director del Instituto Geográfico Nacional; Vicepresidente: Profesor Francis Gall, Presidente de la Socidedad de Geografía e Historia de Guatemala; Vocales: Licenciado David Vela, miembro de la Asociación de Periodistas de Guatemala; Licenciado Ernesto Chinchilla Aguilar, Director del Archivo General de Gobierno; y Coronel de Infantería Ricardo Antonio Escalante González, como miembro del Ejército Nacional. Todos realizaron sus funciones con carácter ad honorem. Y cabe mencionar que esta Comisión tuvo acompañamiento de varias instituciones, como la Academia Guatemalteca de Estudios Genealógicos, Heráldicos e Históricos.
     Esta comisión, además de varias reuniones informales entre ellos y con otros personeros de instituciones científicas del país, realizó quince sesiones formales en las instalaciones del Instituto Geográfico Nacional, del 15 de diciembre de 1967 al 15 de Julio de 1968.
     Sobre lo encontrado en las actas de dichas sesiones se destaca que en el punto tercero de la sesión número 3, la Comisión acuerda hacer suyo y tomar como base el estudio realizado por el Prof. Francis Gall en junio de 1959. En el segundo punto, inciso f, de la 4ta. sesión, llevada a cabo el 27 de marzo de 1968, se define el pergamino, quedando pendiente definir sus colores. En la sesión número 10, llevada a cabo el 9 de mayo de 1968, se define por completo el Artículo 8 del reglamento, que se refiere al pergamino. Dicho artículo queda de la siguiente manera:
Escudo hecho por Víctor Manuel Aragón Caballeros, aprobado por la Comisión en la sesión número quince, llevada a cabo el 15 de Julio de 1968.
      Concluido el trabajo de la Comisión, el 12 de septiembre de 1968 se firmó en el despacho presidencial el Acuerdo Gubernativo que reglamenta los colores y diseño de la Bandera y Escudo Nacionales, el mismo entró en vigor el 15 de septiembre del mismo año.




Diario de Centroamérica, 15 de Sept. de 1968 (Fotos: Carlo Arreaga)
     En el nuevo reglamento, que pretendía acabar con 97 años de anarquía en la materia, se especifican minuciosamente todos los detalles que deben ostentar la Bandera Nacional y nuestro Escudo de Armas. Entre los detalles que destacan, notamos que el Escudo, cuando se represente fuera de la Bandera, será circular en un campo celeste claro, limitado por un filete de oro. Se elimina el moño. Se establece que deben ser espadas, no sables, y sus empuñaduras deben ser del mismo color dorado que la leyenda en el pergamino y el filete que delimita el círculo. Los fusiles deben ser Remington, de la época de 1871, con bayoneta triangular calada. Las ramas de laurel se representan sin florescencia. El Quetzal debe ir diestrado (viendo hacia su derecha) y con el pico horizontal. El artículo 9 del acuerdo especifica las características del pergamino y el artículo 16 menciona lo que debe suceder con el Escudo en las monedas:


«Artículo 9. El pergamino, cuya leyenda hace inmortal la fecha del nacimiento de la patria, va desenrollado en el centro del escudo, sobre el cruce de los rifles; tiene una vuelta y media hacia el frente de la parte superior y una vuelta y media hacia el reverso en la inferior, descansando ésta sobre las hojas de las espadas. Centrada en el pergamino, figura la siguiente leyenda en letras de oro, mayúsculas, en cuatro líneas, así: en la primera LIBERTAD, en la segunda 15 DE, en la tercera SETIEMBRE, y en la cuarta DE 1821.»
«Artículo 16. Dicha substitución no incluye a los símbolos y documentos de valor histórico ni a los que forman parte integrante de monumentos o edificaciones en general.
  En cuanto al uso del escudo en monedas y demás valores del Estado, se estará a lo que disponen las leyes y reglamentos de la materia.»
1971-Presente
     La Junta Monetaria y la Casa de Moneda de Guatemala cumplen con el acuerdo y a partir del año de 1971 se empieza a utilizar el renovado Escudo Nacional, con los nuevos detalles reglamentados, como queda evidenciado en nuestras monedas.

     Como vemos, tradicionalmente, «SETIEMBRE» es la manera correcta en que debe escribirse el mes de la independencia en el pergamino del Escudo Nacional, y es la razón por la que siempre lo veremos así en nuestras monedas. Desafortunadamente, años después de emitido el acuerdo gubernativo y el reglamento, es casi imposible encontrar un escudo que cumpla cabalmente con lo establecido en la ley. Por ello, y para evitar más confusiones, el 26 de noviembre de 1997 se publicó en el diario oficial el decreto legislativo No. 104-97, que buscaba simplificar y actualizar definitivamente las disposiciones referentes a la Bandera y el Escudio. En este se permite que el fondo del lienzo donde se presente el Escudo pueda ser de color blanco y también que el mes de la independencia se pueda escribir con «P», debido a que es la manera más usual de escribirse en nuestros tiempos.
Agradecimientos a Carlo Arreaga por su colaboración.
Cristian A. Vargas Castillo.
Noviembre de 2018
Primera actualización, Agosto de 2019
Segunda actualización, Enero de 2021
Bibliografía:
- Gobierno de Guatemala. (1881). Recopilación: Las Leyes emitidas por el Gobierno democrático de la República de Guatemala, 1871-1876 I. Guatemala: Tipografía El Progreso.
- Gall, Francis. (1959). Estudio sobre las Insignias Nacionales de Guatemala.
- Dictamen de la Comisión sobre reformas al Escudo Nacional. (1960).
- Informe de la Comisión, de fecha 26 de junio de 1968. (1968).
- Actas de sesiones de la Comisión. (1968).
- Proyecto de Reglamento de la Bandera y Escudo Nacionales. (1968).
- Colores y Diseño de la Bandera Nacional (1968-9-15). Diario de Centro América.
- Decreto Número 104-97. 26 de noviembre de 1997. Diario de Centro América, Tomo CCLVII, No. 84.
miércoles, 16 de mayo de 2018
EVOLUCIÓN DEL DISEÑO DE LA MONEDA DE 25 CENTAVOS DE GUATEMALA (1925-presente)
      Hace algún tiempo, cuando escuché la historia de que doña Concepción Ramírez, mejor conocida como doña «Chonita», era la mujer que aparecía en la moneda de 25 centavos, recordé un documental que vi hace muchos años sobre el proceso de diseño de la moneda de un dólar de Sacagawea. En él se contaba la historia del personaje, se podía observar a la modelo posando para el diseñador y se describía todo el proceso de diseño y fabricación.
      Al escuchar la historia de doña Chonita, imaginé algo similar. Creí que ella había posado para algún diseñador o grabador, como en el caso de la moneda de Sacagawea. Al investigar e intentar encontrar los detalles del proceso de diseño, me pareció un poco extraño, al principio, no encontrar detalles en ningún libro académico, numismático o histórico; ni siquiera en los publicados recientemente por el Banco de Guatemala, dedicados a la numismática nacional. En la red, lo primero que encontré fueron varios artículos que contaban más o menos la misma historia: «En 1959 una comisión fue nombrada para ir al municipio de Santiago Atitlán, Sololá, su objetivo era fotografiar a la mujer indígena más bonita que encontraran en ese municipio. En ese lugar vivía Concepción Ramírez Mendoza, quien tenía tan solo 17 años. Ella y otras mujeres fueron elegidas como candidatas para que su rostro apareciera en la moneda de 25 centavos. Doña Chonita, como ahora es conocida, fue fotografiada frente a la Municipalidad de Santiago Atitlán, un mes después le fue confirmado que sería el rostro oficial de la moneda, su premio fue de Q2.oo. El artista Alfredo Gálvez Suárez la eligió como el rostro perfecto de la mujer guatemalteca, ella aparece con un tocado en su cabeza, el cual es conocido como tocoyal». La mayoría de artículos relatan más o menos la misma historia, pero ninguno profundiza en los detalles, ni presenta alguna evidencia que justifique dicha creencia. (Más adelante refutaremos completamente dicha versión y demostraremos que en realidad el perfil en la moneda no está basado en doña «Chonita», como siempre hemos creído.).
      Poco después me enteré de la existencia de una publicación que detalla y profundiza en el proceso llevado a cabo por el Banco de Guatemala y la Junta Monetaria para definir el diseño de dicha moneda: «Moneda de 25 centavos. Investigación del diseño», publicada en 1996 por el Banco de Guatemala, investigación realizada por Ricardo Martínez Aldana. Logré acceder a una copia gracias al colega Edgar Quisquinay, y en ella encontré varias de las respuestas que buscaba. Aprovechando el ímpetu, intenté profundizar un poco en la historia de la evolución del diseño de esta moneda. Y aprovechando la oportunidad, comparto en las siguientes líneas toda la información que logré recopilar, relacionada a la historia de los distintos diseños que ha tenido esta moneda, desde el nacimiento del Quetzal como unidad monetaria en 1924, hasta la presente fecha, haciendo especial énfasis en el sustento legal, la descripción de los diseños, sus autores y los grabadores.
QUETZAL SOBRE PEDESTAL (1925-1949)
      La actual unidad monetaria de Guatemala, el Quetzal, nació gracias a la reforma monetaria y bancaria llevada a cabo entre los años 1923 y 1926. Dicha reforma logró con éxito corregir el desorden monetario provocado por la emisión de billetes de banco inconvertibles llevada a cabo durante el gobierno de Estrada Cabrera y agravada drásticamente durante el gobierno Unionista. El 26 de noviembre de 1924, el presidente José María Orellana, mediante el decreto ejecutivo número 879, aprobó la Ley Monetaria, redactada pocos meses antes por Enrique Martínez Sobral. El 2 de mayo de 1925, mediante el decreto 1379, la Asamblea Legislativa aprobó y ratificó dicha ley, dando vida oficialmente a la nueva unidad monetaria, y a su vez, a las nuevas monedas fraccionarias, donde se encontraba la moneda de ¼ de quetzal (25 centavos), objeto de nuestro estudio en esta ocasión.
En cuanto a su composición, el artículo 5 indicaba la cantidad de metal que debía componerla: «(…) Las piezas de un cuarto de quetzal, o quince pesos: seis gramos de plata pura y 8 gramos 3333-1/3 diezmiligramos de peso. (…)», (Plata 0.720. Esta composición se mantendría estable hasta el año 1964). Recordemos que se había fijado el tipo de cambio en 60 pesos por 1 quetzal, por esa razón se le nombraba como moneda de ¼ de quetzal o quince pesos.
Sobre sus características, el Artículo 7 decía: «Todas las monedas tendrán la forma de un disco. En el anverso de las de oro y plata se acuñará el escudo nacional y la inscripción «República de Guatemala». En el reverso, el valor de la moneda en quetzales. El diámetro, el grueso, la leyenda y demás requisitos se determinarán por disposición gubernativa». Posteriormente, mediante un acuerdo gubernativo, el presidente José María Orellana detalló las características del diseño que debían tener las nuevas monedas. El artículo 1 de dicho acuerdo decía lo siguiente: «Las monedas de oro y plata establecidas por dicha ley tendrán en el anverso el Escudo Nacional, la inscripción «República de Guatemala» y el año de la acuñación. En el reverso llevarán un quetzal sobre una columna, en la cual se leerá la inscripción siguiente: «30 de junio de 1871». El propio reverso estará orlado con la inscripción «Ley de 26 de noviembre de 1924», y en él se hará constar el valor de las monedas. En el canto, grabada en hueco, aparecerá esta leyenda: «República de Guatemala. – America Central». El artículo 2 normaba el tamaño del disco, indicando que debía ser de 27 milímetros de diámetro y que el grosor sería el requerido por el diámetro. Entonces tenemos aquí descrito detalladamente el diseño.
Este se utilizó desde 1925 hasta 1949, con una excepción en el año 1943. La primera acuñación (1925) se llevó a cabo en la Casa de Moneda de Filadelfia, EEUU. El encargado de este primer diseño fue el escultor estadounidense William Clark Noble. Encontramos su firma «NOBLE-S» (Noble Sculpsit) bajo el pergamino del Escudo de Armas en la moneda. Las monedas con fecha 1926, 1928 y 1929 fueron fabricadas en Londres. Tienen un diseño ligeramente diferente, atribuído al grabador nacional José Ángel Ceballos. Y las que tienen fecha 1946, 1947, 1948 y 1949 fueron acuñadas en Guatemala, reutilizando los troqueles usados en Londres varios años antes.
UNA EXCEPCIÓN (1943)
      La excepción al anterior diseño fue la moneda de 25 centavos de 1943, que conmemora la inauguración del Palacio Nacional de Guatemala. Obviamente, su diseño no encajaba en lo dispuesto en la ley monetaria de 1924, ni en la reforma de dicha ley, decreto número 1834 del cuatro de mayo de 1932. Su autorización legal llegó el 22 de febrero de 1944, mediante un acuerdo gubernativo del presidente Jorge Ubico. El artículo 2 de dicho acuerdo nos detalla las características de la misma: «En el anverso: el quetzal, ave simbólica de Guatemala, posando sobre la esquina izquierda de un esbozo del mapa de la República, con tres jirones de cola de distinta longitud vueltas hacia la derecha, y en el exergo la inscripción «República de Guatemala». En el reverso: la leyenda de su valor; el año en que se hizo la acuñación y una reproducción del Palacio Nacional, con una inscripción en letras pequeñas, que diga «Palacio Nacional de Guatemala». El artículo 3 de la misma nos indica que el canto debía ser dentado, contrario a lo que estipulaba la ley monetaria de 1924. El diámetro continuaba siendo de 27 milímetros. Gracias a las investigaciones de Edgar Quisquinay, ahora sabemos que el grabador que materializó dicho diseño fue Frank Gasparro, quien por aquél entonces era grabador Junior en la casa de moneda de Filadelfia, EEUU. Recomiendo leer el artículo que profundiza en la historia de esta moneda, aquí.
PRIMERA MONEDA CON PERFIL DE MUJER INDÍGENA (1950-1959)
      Con la revolución del 20 de Octubre de 1944 vinieron muchos cambios para el país. Una nueva constitución, una nueva ley monetaria, la creación del Banco de Guatemala y un cambio radical en el diseño de los reversos de todas las monedas. La nueva ley monetaria, decreto número 203, le daba poder a la Junta Monetaria para tomar algunas decisiones concernientes a la emisión monetaria. Le dio libertad a la Junta para decidir sobre las características y diseños de los billetes, más no de las monedas. El peso, tipo, ley, grabados y denominaciones debieron ser fijados por el Congreso de la república. La junta monetaria podía emitir recomendaciones únicamente a través del ministro de economía. Esta ley disponía que debía ser el organismo ejecutivo el encargado de enviar al congreso una iniciativa de ley razonada que fije o modifique las características de las monedas. El organismo ejecutivo, presidido por Juan José Arévalo, envió la iniciativa mencionada, donde se especificaban los nuevos diseños. El 8 de julio de 1948, el congreso de la república aprobó el decreto legislativo Número 528, ley de especies monetarias, y el presidente Arévalo lo ratificó el 13 de Julio del mismo año.
El artículo 6 de dicho decreto detallaba que el diseño del reverso debía ser de la siguiente forma: «La de veinticinco (25) centavos de quetzal ostentará la cabeza de una india y en el campo lateral derecho, en forma perfectamente visible, el número 25 (veinticinco) seguido de la palabra centavos». De acuerdo a lo anterior, la Junta Monetaria, en su sesión No. 187, con fecha 11 de octubre de 1949, dispuso lo siguiente: «(...) oído lo anterior, la Junta, por unanimidad, dispuso: Disponer que el Banco de Guatemala encargue varios bocetos a los artistas que considere más idóneos y capaces para el efecto y que, cuando esté debidamente escogido y aprobado uno de los bocetos por la propia Junta, mande a hacer la matriz de acero para presentar nuevas muestras de la moneda de 25 centavos de quetzal». Fueron presentados 4 bocetos, realizados por 3 artistas. Ellos fueron: Antonio Tejeda Fonseca, Arnoldo Chavarry y Froilán Ceballos.




Previamente, el Instituto Indigenista Nacional presentó varias fotos de jóvenes indígenas como apoyo y referencia para los artistas encargados de realizar los mencionados bocetos.







      Sobre el boceto seleccionado, cito: «La honorable Junta Monetaria, según punto tercero Moneda de Q.0.25 del acta No. 201 del 11 de enero de 1950, aprobó el boceto presentado por el artista Antonio Tejeda Fonseca».
El 17 de febrero del mismo año, el Banco de Guatemala nuevamente suscribió contrato con el maestro grabador José Ángel Ceballos Cuevas, quien se encargaría del grabado del troquel del anverso de la moneda.
«Finalmente, y con fecha 11 de Octubre de 1950, la Junta Monetaria, en sesión No. 244, según resolución No. 869, dispone:
CUARTO: Aprobación de las muestras de la nueva moneda de veinticinco centavos de quetzal, acuñada conforme a las disposiciones contenidas en la ley de especies monetarias. La Junta Monetaria por unanimidad dispuso: Aprobar las muestras presentadas de la moneda de 25 centavos de quetzal, que conforme a la Ley de Especies Monetarias ostenta en su reverso la cabeza de una indígena y la leyenda 25 CENTAVOS DE QUETZAL y en consecuencia autorizar su acuñación y emisión conforme a las necesidades del Banco de Guatemala».
      La moneda mostrada del lado derecho es una curiosa prueba acuñada alrededor de 1950. Aunque tiene impresa la fecha 1949, supongo que la razón de ello es que se utilizó uno de los últimos troqueles utilizados en la casa de moneda en esos años. Curiosamente, el perfil de mujer indígena que ostenta se parece bastante a algunas de las fotografías presentadas por el instituto indigenista. No encontré más información sobre ella, más que la mención como prueba que se le hace en el libro Del Jade al Polímero, publicado por el Banco de Guatemala, de donde tomé prestada la foto. Por el momento, no podemos asegurar que fuera una de las muestras presentadas a la junta Monetaria según lo que estipulaba la resolución acordada en su sesión No. 187.
DISEÑO ACTUAL (1960-presente)
      En 1959, la Junta Monetaria decide renovar el diseño del reverso de la moneda de 25 centavos. El objetivo era dotar a la moneda con una efigie que mostrara de mejor manera las características y rasgos raciales de la mujer indígena maya.
A continuación transcribo dos resoluciones de la junta monetaria, con fecha 2 de septiembre y 9 de octubre de 1959, respectivamente, que explican con precisión lo razonado y resuelto por la Junta Monetaria para definir el nuevo diseño que debía ostentar la moneda.
«En el orden del día encontramos interlineadas entre los puntos segundo y tercero la modificación a la agenda, que se transcribe:
Se modifica Agenda. Efigie para la moneda de plata de 0.25
Ya contenido en el acta correspondiente a la sesión, el punto cuarto incluye la resolución 2715:
CUARTO: Se introduce modificación a la agenda. Consideraciones acerca de la efigie para la nueva moneda de Q.0.25.-
El Gerente solicitó para la discusión del presente tema, colocado entre los Asuntos Varios, la asesoría del Director y del Asesor del Departamento Monetario; la Junta Accedió.
El Gerente del Banco de Guatemala exhibió tres fotografías de muchachas indígenas obtenidas con la colaboración del Alcalde de Santiago Atitlán y por cortesía del Sr. Julio Zadik, con el fin de que la Junta se sirviera opinar acerca del perfil de la cabeza de mujer indígena que figurará en la nueva moneda de Q.0.25. Hizo algunas consideraciones sobre los requisitos del dibujo para grabado. El dibujante aceptaría a ese fin la figura que la Junta elija.
Después de un breve cambio de impresiones y confiando en su experiencia, se dejó a criterio del Gerente el ajuste de las características que precisan. No se eligió concretamente ninguna de las fotos presentadas, considerando mejor aprovechar lo más característico de cada una para lograr una mejor composición. En consecuencia y por unanimidad de votos, la Junta dictó la
RESOLUCIÓN No. 2715 Después de examinar las tres fotografías de muchachas de Santiago Atitlán, Departamento de Sololá, presentadas para elegir un perfil apropiado para la nueva moneda de plata de Q.0.25; por encontrar que el dibujo debe ajustarse a características especiales y con el objeto de lograr una mejor composición para el fin que se persigue.
LA JUNTA MONETARIA
RESUELVE
     Darse por enterada en cuanto a las fotografías presentadas y dejar a criterio de la Gerencia del Banco de Guatemala la composición del rostro y adornos de mujer indígena para la nueva moneda, que puede obtenerse de la combinación de los rasgos de los tres modelos presentados, en virtud de que individualmente ninguno de ellos responde a todas las características que se consideran adecuadas para el objeto. Se retiraron los señores Díaz Gaitán y Leonardo, a quienes se agradeció su colaboración.
Sesión 929 de la Junta Monetaria del 9 de octubre de 1959.
En el literal “e)” del punto “varios” de esta sesión, se entra a conocer y a aprobar el diseño de “la cabeza de mujer indígena que figurará en la moneda de Q.0.25":
e) Se aprueba el dibujo cabez-a (sic) de mujer indígena que figurará en la moneda de Q.0.25.-
El gerente Interino presentó dos dibujos de cabeza de mujer indígena preparados por el dibujante de la institución, que contienen los rasgos raciales más determinantes de las tres fotografías inicialmente presentadas a la Junta para la selección de la figura que debe grabarse en las futuras monedas de veinticinco centavos de quetzal del Banco de Guatemala.
Los dibujos merecieron la aprobación de la Junta, eligiéndose el que estaba señalado con la letra “A”; y en consecuencia, por unanimidad de votos, fue dictada la
RESOLUCIÓN No. 2753. Encontrando aceptable el dibujo presentado por la Gerencia del Banco de Guatemala, que contiene los rasgos más expresivos y característicos de las tres fotografías de muchachas indígenas de Santiago Atitlán que se expusieron y comentaron en sesión anterior, con el objeto de elegir la figura más apropiada para la moneda de Q.0.25.
LA JUNTA MONETARIA
RESUELVE:
Aprobar para la moneda de Veinticinco Centavos de Quetzales el diseño “A” de cabeza de mujer indígena, realizado por el dibujante del banco señor Ovidio Villeda». Fin de la cita.




      Como vemos, el Gerente del Banco entregó a la Junta 3 fotografías de jóvenes mujeres de Santiago Atitlán, tomadas por el fotógrafo Julio Zadik y esta dejó el diseño a criterio del gerente y del dibujante del Banco.
      Por suerte, y gracias a la fina colaboración de Rony Villeda, logramos realizar una entrevista a su señor padre, Arq. Luis Ovidio Villeda Moscoso, autor del dibujo y única persona capacitada para decirnos en qué está basado el diseño. A continuación compartimos la entrevista, dividida en dos partes:
La transcripción de la entrevista puede leerse aquí.
      Como escuchamos de él, las fotografías presentadas por el banco no le fueron útiles, porque carecían de las genuinas características mayas. Él investigó y descubrió, apoyado de la obra de Sylvanus Morley, las características de dicha raza. Al aclarar su visión y haber descubierto dichas características, las plasmó en el dibujo.
Junto a los dos dibujos que él presentó a la Junta, incluyó un documento descriptivo que detallaba su composición: «Pómulo resaltado, quijada corta que sugiere una pequeña papada, los labios prominentes, la nariz definida, pero un poco achatada si se ve de frente, el ojo tiene un rasgo hacia abajo, la frente es corta».
Sobre el traje, nos cuenta que fue conservado del diseño anterior (1950-1959), basado en el traje de Santiago Atitlán. El tocoyal fue tomado de las fotografías proporcionadas por el banco. Sobre el adorno que cuelga del tocoyal, nos comenta que fue tomado del diseño anterior y estilizado. Una breve observación personal es que el accesorio que cuelga del tocoyal no es típico de Santiago Atitlán; se parece más al de la cinta ceremonial del traje del municipio de La Esperanza, Quetzaltenango. Supongo que pudo haber sido parte de la inspiración de don Antonio Tejeda Fonseca, autor del diseño anterior.
Sobre la edad de la mujer en el dibujo, don Ovidio nos cuenta que no era una niña, sino una mujer de aproximadamente 22 años, en el fin de su niñez, con todas sus características definidas.
Otro detalle que me gustaría agregar, es algo que el Sr. Villeda nos comentó fuera de cámaras, y es que a él le pareció que las fotografías que presentó el Instituto Indigenista a los encargados del primer proceso, diez años antes, le hubieran sido de mayor utilidad, ya que contaban con más de las características que él buscaba. Dichas fotografías nunca le fueron proporcionadas.
      A continuación resumo también las conclusiones a las que llegó el Sr. Ricardo Martínez en su investigación:
1. Se descarta que doña Concepción Ramírez haya posado para las acuarelas de Alfredo Gálvez Suárez, porque en el momento de la realización de la misma, ella era una niña pequeña.
2. No es posible determinar la identidad de las 3 modelos de las fotografías presentadas por el Sr. Zadik. Y aunque Concepción Ramírez fuera una de ellas, tiene el mismo mérito que las otras dos modelos.
3. El argumento de mayor peso, que descarta que el diseño sea basado en una sola persona es la resolución No. 2715 de la Honorable Junta Monetaria.
      Y ahora, analizado lo investigado por el Sr. Martínez Aldana, lo resuelto por la Junta Monetaria y escuchando el testimonio del Sr. Villeda, podemos descartar completamente que doña Chonita sea la persona que aparece en la moneda. Es posible que ella fuera una de las tres modelos que posaron para el Sr. Zadik, pero como vimos anteriormente, ella no presenta ninguna de las características mayas que finalmente se acuñaron en la moneda; sus características corresponden a las de una mestiza. Además que la versión real de lo sucedido contradice la versión que dice que una comisión llegó a Santiago Atitlán buscando a la mujer más bonita para que su rostro apareciera en la moneda de 25 ctvs. Como vimos, la intención de la junta y del dibujante nunca fueron la de resaltar la belleza de una mujer indígena, sino de plasmar las características étnicas Mayas.
Agradecimientos a David Bolaños y Henry Molina por su colaboración.
Cristian A. Vargas C.
Mayo de 2018
Última actualización, abril de 2021.
Bibliografía:
- Martínez, Ricardo. (1996). Moneda de 25 centavos. Investigación del diseño. Guatemala: Banco de Guatemala.
- Molina Calderon, José. TRES REFORMAS DE LA BANCA DE GUATEMALA (1926, 1946 Y 2002).
- Prober, Kurt. (1973). Historia Numismática de Guatemala. 2da. Edición. Guatemala: Banco de Guatemala.
- Quisquinay, Edgar. (2016). 25 centavos, 1943 Palacio Nacional de Guatemala. Recuperado de www.numismaticang.blogspot.com en mayo de 2018.
- Quisquinay, Edgar. (2020). Anotaciones para una clasificación tipológica de las monedas de 1/4 de Quetzal y/o 25 centavos, emitidas por Guatemala de 1925 a 1981. Tipo 1. Recuperado de www.numismaticang.blogspot.com en abril de 2021.
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- Quisquinay, Edgar. (2020). Anotaciones para una clasificación tipológica de las monedas de 1/4 de Quetzal y/o 25 centavos, emitidas por Guatemala de 1925 a 1981. Tipo 4. Recuperado de www.numismaticang.blogspot.com en abril de 2021.
- "El Origen de la Moneda de 25 Centavos de Guatemala". www.mundochapin.com
- Reseña histórica de la moneda de Guatemala. www.banguat.com.gt
- www.monedasdeguatemala.com
- Joyas Numismáticas de Guatemala. Banco de Guatemala. Segunda edición.
- Del Jade al Polímero. Banco de Guatemala.
- Detalles del traje ceremonial de la Esperanza.















